Desde 1989, sembrando amor
Todo empezó con un sueño de infancia. Alicia Dávila de Vittone, educada en Boston y apasionada por la primera infancia, fundó Cascanueces en 1989 en el barrio Sotileza, en una casa de 4.000 m² de jardín. Lo que empezó con amor creció en familia: hoy su hija Andrea continúa el legado.
Hemos pasado por tres sedes, siempre fieles a nuestra esencia: grupos pequeños, profesoras licenciadas, metodología sensorial y un vínculo real con cada familia. Hoy tenemos sede propia en El Chico, con 4 pisos, 20 espacios especializados y tecnología de punta.
Si Cascanueces fuera una persona, sería como Mary Poppins: siempre lista para resolver, amorosa pero firme, con todo lo necesario para que los niños crezcan seguros y felices.
Un día en Cascanueces
Así vive tu hijo cada jornada: con estructura, amor y mucha aventura.
7:00 a 8:00 A.M.
Llegada y bienvenida
La subdirectora y las profesoras reciben a cada niño con calidez en la puerta.
8:00 A.M.
Campana y rutina grupal
Toda la comunidad se reúne: cantan una canción, rezan el Ángel de la Guarda y empiezan el día juntos.
8:30 a 12:00 P.M.
Rotación por aulas especializadas
Cada 30 minutos los grupos exploran diferentes espacios: arte, música, lógica, biblioteca, gimnasio y más.
12:00 P.M.
Almuerzo y descanso
Menú nutritivo preparado en casa con alimentos frescos. Los pequeños pueden tomar siesta.
1:30 a 3:30 P.M.
Actividades de la tarde
Juego de roles (¡la casita es la favorita!), piscina de pelotas, tobogán y actividades de su horario.
2:00 P.M.
Reporte Cuaderno Rojo
Recibes en tu app una actualización con fotos y novedades del día de tu hijo.
3:30 a 5:00 P.M.
Salida y reencuentro
Todos se reúnen en el salón múltiple a compartir las historias del día antes de irse a casa.
La vida en Cascanueces